Neurodivergencias.

Desde una perspectiva basada en la comprensión, el respeto y la aceptación de la neurodivergencias, ofrezco un espacio terapéutico seguro para población CEA (condición de espectro autista) adultas, TDA-H y cualquier persona dentro del contínuo neurodivergente.

Igualdad en derechos, diferencias en tratamiento.

En terapia trabajamos desde esa encrucijada entre la necesidad de adaptarse a un mundo diseñado para personas neurotípicas y el derecho a vivir desde una identidad neurodivergente. Lo hacemos desde una mirada integradora: no se trata de forzar la adaptación ni de negar las dificultades reales del entorno, sino de construir juntos estrategias que permitan navegar esa encrucijada con conciencia, autonomía y autocompasión.

Los problemas que surgen en estos casos son iguales, pero distintos a los de las personas neurotípicas y esta es la forma de abordarlo dentro de la consulta. Así alguien neurodivergente puede sentir ansiedad, depresión o cualquier otro tipo de malestar. También la necesidad de autorregularnos se abordará de esta manera, pues a veces se necesitará un abordaje distinto, poniendo énfasis por ejemplo a la integración sensorial.

¿CEA, TEA o neurodivergencia?

En el manual de diagnóstico de psicología DSM-V se usa el concepto de Trastorno del Espectro Autista, que se engloba dentro de los Trastornos del Neurodesarrollo. Aunque en este manual, todo lo descrito empieza con el título de «Trastorno de…» , este concepto puede llevar consigo un error y estigma.

Mientras que la mayoría de trastornos ( Trastorno Depresivo Mayor, Trastorno del Sueño, Trastorno Obsesivo-Compulsivo…) se tratan de un cambio transitorio en la forma de pensar, sentir o vivir del individuo, que se busca «resetear» o calmar, esto no sucede con el autismo. El autismo no es algo a tratar en si mismo, sino una condición a entender. Es una mirada a partir de la cuál se entiende el mundo y te relacionas con él. En sesión por tanto lo que hacemos no es tratar el TEA, sino tratar los conflictos vitales o incluso los trastornos que puedan surgir (depresión, ansiedad ….) con un encuadre terapéutico CEA.

Neurodivergencias

Cuento con más de cinco años de experiencia trabajando en un centro especializado en neurodivergencias. Esto me ha permitido adquirir herramientas clínicas y humanas para acompañar los distintos desafíos que pueden surgir a lo largo del desarrollo. Todo sin perder de vista las potencialidades únicas de cada persona. También participé en la redacción de un capítulo de un libro sobre CEA y funciones ejecutivas.

¿Y si no estoy seguro de ser persona CEA?

La necesidad de diagnóstico la decides tú y tus circunstancias.

  • Hay personas que no quieren tener una etiqueta o no necesitan de un diagnóstico, puesto que se entienden a si mismas con sus peculiaridades y formas de vivir únicas. Entonces, a pesar de sospechar de diagnóstico dentro de las neurodivergencias, no necesitan un papel que lo confirme y eso está bien.
  • Hay personas que experimentan una liberación al pensar en el diagnóstico y al recibirlo más tarde. El diagnóstico les ayuda a completar su proceso de autoconocimiento. Además les permite vivir su vida desde la comprensión de su condición, y eso también está bien.
  • Por último hay personas que se benefician de este diagnóstico con adaptaciones, por ejemplo las curriculares, sobre todo si todavía están cursando alguna formación. En este caso plantearse el diagnóstico es interesante.

Actualmente, ofrezco no sólo un espacio terapéutico para neurodivergencias, sino además la evaluación diagnóstica de autismo. Esta está garantizada por la acreditación en evaluación diagnóstica ADOS-2 y apoyada por el Máster en Neuropsicología Clínica. Así que, si para ti sería importante obtener una evaluación diagnóstica, escríbeme y lo comentamos.